La eterna lucha entre competitividad y deportividad,
los casos únicos que nunca lo son,
los hechos aislados que enfilan caminos
por los que siempre negaste transitar.
Y vuelven las nubes oscuras al cielo enrabietado
y el ansia por vivir en mundos paralelos.
Acúmulo de ideas y vidas al hombro,
masas inerciales de cuerpos aislados.
Los caudales desbordados de sueños anegados,
las aguas mansas de la represión,
La grisácea mirada de lo que perderán
los ingenuos amantes de la razón.
Y nada es nunca lo que parece,
ni nada tan radical.
Ni nada nunca es tan relativo,
como me quisiste enseñar.
Nubes oscuras, caudales desborados, grisácea mirada...ingenuos amantes de la razón.
ResponderEliminarTodas las señales apuntan a esa ciclogénesis, habrá que buscar refugio.